
Lo mejor que tiene la historia es que deja un aprendizaje y tratándose de Chile no debemos pasarle por alto absolutamente ninguna advertencia aunque ésta sea entre líneas. El desaire al canciller de parte de la presidenta Bachelet la deja peor a ella que a él. Por algo fué ministra de defensa en la época que Chile compró la mayor cantidad de armamento y que su sonrisita y aire carismático no nos confunda a los peruanos.
Pero vamos por partes ¿cuál puede ser la intención de un ministro de defensa chileno de jactarse del potencial bélico de Chile en estos momentos? ¿Será porque el almuerzo de la Sra. Bachelet en La Haya no fué tan "sustancioso" como esperaba?.
Existe la duda de que si el fallo de la Haya es favorable al Perú los chilenos lo acaten pacíficamente.
Otra hipòtesis es que la crisis los esta afectando mucho ya que el crecimiento económico de Chile este año será cero y en el futuro el armamentismo chileno tendrá que frenarse o de lo contrario será una pesada carga que todo el pueblo chileno tendrá que pagar porque significará menos inversiones en educación, salud y políticas sociales.
Además es cosa vieja eso de inventar enemigos externos cuando un país tiene problemas para obtener el respaldo de la opinión pública.
Pero por más que los peruanos seamos un pueblo pacífico no debemos guardar silencio porque el que calla otorga. Y si Chile ya rompió el equilibrio bélico entre los países sudamericanos no hay que denunciarlo sino que hay que equipararlo ni más ni menos. La historia también nos ha enseñado que Chile jamás ha buscado la guerra en igualdad de condiciones. Siendo el Perú mucho más rico en recursos, el doble en extensión y el doble en población que Chile y siendo además el tercer país más grande en extensión de Sudamérica merece unas fuerzas armadas acordes con sus necesidades geopolíticas capaces de disuadir cualquier atrevimiento de corsarios o piratas que amenacen nuestra integridad territorial. Con una fuerza aérea , naval y ejército modernos, bien equipados y con tecnología de vanguardia se acabarán las bravuconadas de los ministros chilenos.
Sin embargo es importante aclarar que el hecho de que el Perú se preocupe de la defensa nacional no implica que se fomente un antichilenismo. Pero hay momentos en que no es conveniente guardar silencio ni bajar la guardia.